Un experimento realizado durante la transmisión de un partido reveló que para los aficionados la nitidez, el contraste y la fluidez de imagen son determinantes al momento de elegir una pantalla para seguir los grandes eventos deportivos.
La fluidez en los movimientos de los jugadores y la viveza de los colores son los factores determinantes para el público local al elegir una pantalla de televisión.
La llegada de los grandes torneos internacionales de fútbol está transformando los hábitos de consumo tecnológico de los colombianos y el tamaño de la pantalla es el principal factor de compra. Sin embargo, hoy los usuarios parecen estar poniendo la atención también en aspectos mucho más específicos: la calidad de imagen, la fidelidad del color y la capacidad del televisor para reproducir cada jugada sin perder detalle.
La tendencia responde a una realidad sencilla: el fútbol es el contenido que más personas consumen simultáneamente en el país y, cuando se trata de seguir un partido decisivo, la experiencia visual se convierte en un factor determinante. Cada repetición, cada movimiento rápido del balón y cada detalle en el terreno de juego puede marcar la diferencia entre una transmisión común y una experiencia cercana a la de un estadio.
Para entender mejor este comportamiento, LG Electronics realizó un experimento social en el Irish Pub de Bogotá. Durante la transmisión de un partido, dos televisores de 65 pulgadas fueron instalados en condiciones idénticas de tamaño, ubicación y señal. Uno correspondía a un televisor LG OLED AI y el otro a un modelo de otra marca.
Lo que ocurrió llamó la atención de los organizadores. A medida que avanzaba el encuentro, los asistentes comenzaron a concentrar espontáneamente su atención en una de las pantallas, atraídos por una imagen con mayor contraste, mejor reproducción del color y una visualización más fluida de las jugadas.
“Queríamos observar cómo reaccionan las personas cuando no existen influencias comerciales o técnicas que condicionen su elección. La idea era dejar que la imagen hablara por sí sola y analizar qué elementos realmente captan la atención de quienes viven el fútbol con intensidad”, explicó Catherin Ospina, gerente de Mercadeo de LG Colombia.
Durante los 90 minutos del encuentro, muchos de los asistentes destacaron de forma espontánea aspectos relacionados con la nitidez de la imagen, la profundidad de los colores y la capacidad de seguir acciones rápidas sin desenfoques o interrupciones visuales. Para los aficionados, estos factores terminan influyendo directamente en el nivel de inmersión y disfrute de la transmisión.
Los resultados del ejercicio mostraron que tres de cada cuatro participantes, un 75 % de la muestra, prefirieron la pantalla que ofrecía una reproducción de movimiento más fluida y una representación cromática más amplia. Una de las asistentes resumió esta percepción de manera simple: “Para mí, la imagen a la hora de ver un partido es todo. Los colores hacen que disfrutes más y poder ver los detalles de las jugadas cambia completamente la experiencia”.
Detrás de esta preferencia existe una explicación tecnológica. Los televisores LG OLED alcanzan negros puros, un contraste prácticamente infinito y una mayor precisión en la representación de colores, aspectos especialmente valorados en contenidos deportivos donde la velocidad y el detalle son fundamentales. A eso se suma el procesamiento avanzado por IA, que mejora simultáneamente la nitidez y la textura, ofreciendo una calidad de imagen 4K más nítida y natural.
“El televisor LG OLED AI fue el MVP (Most Valuable Player) en nuestro caso el TV Mas Visto del Partido. Cuando una tecnología ofrece una diferencia real en la experiencia visual, las personas la identifican de manera natural. Los asistentes destacaron elementos como la fluidez de la imagen y la intensidad de los colores, características que hacen parte de la experiencia LG OLED AI”, agregó Ospina.
El comportamiento observado durante el experimento refleja una tendencia más amplia que se está consolidando en el mercado de televisores premium. Cada vez más consumidores buscan pantallas capaces de ofrecer una experiencia visual inmersiva para eventos deportivos, películas y videojuegos, priorizando factores como el contraste, la fidelidad visual y el rendimiento de imagen por encima de otros atributos tradicionales.

