Los mercados tradicionales, los restaurantes escondidos y la cocina local están redefiniendo la manera en que los colombianos descubren el mundo, según el estudio Travel Trends 2026 de Booking.com.
La gastronomía se ha convertido en una de las principales formas de conectar con la cultura de un destino y, cada vez más, inspira la manera de planear una escapada. Desde descubrir pequeños restaurantes escondidos hasta recorrer mercados tradicionales o llenar la maleta con ingredientes locales, viajar con el apetito como brújula es una tendencia que sigue creciendo entre los colombianos.
Con base en los hallazgos de Travel Trends 2026, Booking.com, identificó cinco personalidades gastronómicas que demuestran que, para muchos viajeros, las mejores historias empiezan alrededor de una mesa.
Para quien colecciona recomendaciones que no aparecen en las guías
No busca el restaurante con más reseñas ni el que aparece primero en internet. Prefiere preguntarle al conductor del taxi, al mesero del café o al dueño de una librería dónde almuerzan ellos. Para este viajero, las mejores experiencias suelen encontrarse detrás de una puerta discreta o al final de una calle poco transitada. No sorprende que el 52% de los viajeros colombianos quiera descubrir restaurantes auténticos considerados verdaderas «joyas ocultas», según el estudio Travel Trends 2026 de Booking.com.
Entonces hay un destino que debería estar en su lista: Oaxaca, México
Aquí, el aroma del mole recién preparado guía el camino entre calles coloniales, mientras mercados como Benito Juárez o 20 de Noviembre reúnen generaciones de cocineros que siguen preparando recetas familiares con el mismo cuidado de hace décadas. Entre tlayudas hechas al momento, chocolate artesanal molido frente al visitante y pequeños comedores donde todos parecen conocerse, Oaxaca demuestra que las mejores historias rara vez aparecen en una guía turística.
Dónde hospedarse: Casa Antonieta, un hotel boutique ubicado en el corazón del centro histórico, permite salir caminando hacia cafeterías de especialidad, mercados tradicionales y pequeños restaurantes frecuentados por residentes.
Para quien cree que un mercado cuenta más historias que un museo
Mientras otros comienzan por los monumentos, este viajero prefiere perderse entre puestos de frutas, especias, pescados recién llegados y conversaciones cotidianas. Sabe que entender qué compra la gente, cómo cocina y qué ingredientes forman parte de su vida diaria también es una forma de conocer un destino. De hecho, el 43% de los colombianos asegura que quiere recorrer mercados locales durante sus viajes para acercarse a la cultura del lugar.
Su próxima parada podría ser Lima, Perú
La capital peruana convierte cada mercado en una celebración de sabores. En Surquillo conviven frutas amazónicas, ajíes de todos los colores, pescados frescos y productos que abastecen las cocinas de algunos de los mejores restaurantes del mundo. Muy cerca, pequeños establecimientos familiares sirven ceviches, anticuchos y sánguches tradicionales que cuentan la historia de Lima mucho antes de llegar a cualquier museo.
Dónde hospedarse: Fausto, con apartamentos completamente equipados, es ideal para quienes disfrutan regresar del mercado con ingredientes frescos y experimentar con la cocina peruana.
Para quien mide un viaje por los platos que nunca olvidará
Hay personas capaces de organizar un itinerario entero alrededor de una receta. Antes de reservar el alojamiento ya saben qué plato quieren probar primero y no les importa esperar una hora en una fila si al final les espera el sabor que estaban buscando. Según el estudio, el 47% de los viajeros colombianos quiere probar la comida por la que un destino es reconocido, convirtiendo cada plato emblemático en parte esencial de la experiencia.
Ese viaje tiene nombre: Osaka, Japón
Conocida como «la cocina de Japón», Osaka transforma cualquier paseo en un recorrido gastronómico. El bullicio de Dotonbori, los aromas que salen del Mercado Kuromon y las barras familiares donde se preparan takoyakis, okonomiyakis y ramen convierten cada comida en un espectáculo cotidiano. Aquí no existe una hora específica para comer: cualquier momento es bueno para descubrir un nuevo sabor.
Dónde hospedarse: Hotel The Leben Osaka ofrece una ubicación privilegiada para recorrer caminando algunos de los barrios gastronómicos más famosos de la ciudad.
Mimaru Osaka Shinsaibashi North combina la comodidad de un apartamento con la posibilidad de preparar algunos ingredientes comprados en los mercados locales.
Para quien nunca puede resistirse a un puesto de comida callejera
No necesita un mantel elegante ni una reserva con semanas de anticipación. Sigue el aroma que sale de una esquina, confía en las filas de habitantes locales y entiende que muchas veces las mejores recetas nacen lejos de los restaurantes más conocidos. El 45% de los viajeros colombianos asegura que quiere probar la comida callejera o la que se vende en puestos y food trucks cuando viaja.
Su próxima aventura gastronómica podría comenzar en Bangkok, Tailandia
En Bangkok, la ciudad parece cocinar a todas horas. Brochetas recién hechas, curries preparados frente al visitante, sopas aromáticas y postres tradicionales llenan mercados y callejones donde cada esquina ofrece un sabor distinto. Comer aquí significa recorrer la ciudad con los cinco sentidos despiertos.
Dónde hospedarse: Old Capital Bike Inn permite explorar fácilmente algunos de los mercados tradicionales y barrios donde la cocina callejera forma parte del paisaje cotidiano.
Para quien siempre vuelve con una receta nueva en la maleta
Este viajero entra a un supermercado local con la misma emoción con la que otros visitan una galería de arte. Lee etiquetas que no entiende, pregunta por ingredientes desconocidos y siempre regresa a casa con especias, aceites o productos imposibles de encontrar en su ciudad. No es casualidad que el 59% de los viajeros colombianos quiera visitar tiendas de comestibles locales para conocer la cultura gastronómica cotidiana de un destino.
Para este perfil, Palermo, Italia, es una parada obligatoria.
La capital siciliana invita a recorrer mercados históricos como Ballarò, Capo o Vucciria, donde los aromas del Mediterráneo conviven con recetas heredadas de las múltiples culturas que han pasado por la isla. Comprar queso, pasta fresca, aceite de oliva o especias se convierte en una experiencia tan memorable como sentarse a disfrutar un plato de pasta preparado al momento.
Dónde hospedarse: Palazzo Natoli Boutique Hotel ofrece una ubicación perfecta para descubrir caminando mercados tradicionales, panaderías artesanales y trattorias familiares donde la cocina siciliana conserva toda su esencia.
Ai Quartieri permite vivir el ritmo cotidiano del centro histórico, rodeado de pequeños cafés, tiendas gastronómicas y restaurantes que mantienen vivas las recetas de siempre.
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