Pavco Wavin obtiene la recertificación del Sello Empresa Incluyente de la Fundación ANDI

Las políticas de contratación incluyente y los altos estándares en materia de sostenibilidad han llevado a que la compañía reciba nuevamente el reconocimiento del gremio industrial.

La ANDI confirmó la recertificación de Pavco Wavin con el Sello Empresa Incluyente, distintivo que reconoce a las compañías que demuestran, a través de un proceso de auditoría, la implementación sostenible y replicable de prácticas de inclusión y diversidad en su cadena de valor. Esta es la tercera vez que la compañía recibe esta certificación.

La recertificación se dio luego de un proceso de evaluación que incluyó la revisión de un formulario técnico, el análisis de la documentación aportada por la compañía y una entrevista con su equipo, a través del cual la ANDI verificó que Pavco Wavin continúa cumpliendo con los criterios de sostenibilidad, pertinencia, resultados positivos y replicabilidad que exige el Sello.

En 2018 fue la primera vez que la compañía recibió este sello. De ahí en adelante, ha sido recertificada en 2021, 2024 y 2026.

El Sello Empresa Incluyente, otorgado por la ANDI en el marco del Movimiento IN, distingue a las organizaciones que han implementado acciones concretas para vincular en su cadena de valor a poblaciones históricamente excluidas del mercado laboral, entre ellas personas con discapacidad, víctimas del conflicto armado, población migrante y otros grupos en condición de vulnerabilidad. Una vez otorgado, el Sello tiene una vigencia de dos años, que puede extenderse mediante procesos de recertificación como el que acaba de superar Pavco Wavin.

“Detrás de la recertificación hay una política de contratación que la compañía ha construido durante los últimos años, en un país donde el acceso al trabajo formal sigue siendo una de las brechas más marcadas entre distintos grupos de población”, asegura Yurani Palacios, gerente de sostenibilidad y responsabilidad social de Pavco Wavin.

En la planta de Pavco Wavin en Guachené, Cauca, más del 90% de la fuerza laboral proviene de los municipios cercanos a la operación: Guachené, la vereda de Sofía, Puerto Tejada, Villa Rica y Santander de Quilichao, en Cauca, además de Cali, Florida, Jamundí y Caloto, en el Valle del Cauca. Se trata de una región con alta presencia de población afrodescendiente, donde la contratación local tiene un efecto directo sobre la economía de los municipios vecinos a la planta.

A esta política de contratación regional se suma la vinculación de población migrante. A la fecha, la compañía cuenta con 21 colaboradores de esta población dentro de su fuerza laboral. Según explica la empresa, sus procesos de selección han sido revisados para eliminar sesgos que puedan afectar a estos grupos durante la contratación.

«Este compromiso ha permitido a la compañía enriquecer sus equipos con la experiencia y la resiliencia que aportan los ciudadanos migrantes que buscan rehacer sus vidas, así como con la riqueza cultural y profesional de la población afrodescendiente del país. Se trata de una integración activa que no solo cumple con una cuota social, sino que busca la sostenibilidad del negocio a través de la diversidad de perspectivas», asegura Palacios.

La política de diversidad de Pavco Wavin no se limita a la contratación. La compañía vincula este trabajo con sus programas de Agua, Saneamiento e Higiene (Wash), a través de los cuales interviene infraestructura de saneamiento en zonas con alta presencia de población afrodescendiente y en comunidades que han recibido población migrante, entre ellas algunas cercanas a la planta de Guachené.

Según la compañía, la mejora en el acceso a sistemas de saneamiento en estas zonas contribuye a reducir la incidencia de enfermedades asociadas a la falta de infraestructura, además de aportar a la dignificación del entorno donde viven estas comunidades.

«En Pavco Wavin estamos comprometidos con involucrar a las poblaciones aledañas en nuestras políticas de sostenibilidad», señala Palacios.

Ese compromiso incluye también alianzas con instituciones académicas orientadas a formar a jóvenes de comunidades afrodescendientes en carreras técnicas y de ingeniería, como una vía adicional para ampliar el acceso de estas poblaciones a empleos formales en el sector.