¿Lo pueden despedir por no saber utilizar una nueva tecnología?

La incorporación de nuevas tecnologías está transformando las competencias que requieren diferentes sectores económicos, desde la industria y las finanzas hasta la arquitectura y la construcción.

El 82% de las empresas colombianas utiliza inteligencia artificial, a su vez, el 70% de los usuarios de IA teme quedarse atrás si no adopta rápidamente esta tecnología.

La Ley 2466 de 2025 contempla mecanismos de protección y reconversión laboral frente a la automatización.

La incorporación de inteligencia artificial, automatización y herramientas digitales está transformando las habilidades que necesitan los trabajadores de diferentes industrias para desempeñar sus funciones. Aunque estos avances permiten optimizar procesos y aumentar la productividad, también plantean una pregunta para quienes no cuentan con formación en las nuevas tecnologías. ¿Pueden perder su empleo por no saber utilizarlas?

Esta transformación se extiende a diferentes sectores económicos, en finanzas, por ejemplo, el análisis de datos y la automatización están modificando los procesos operativos; en la industria manufacturera, los sistemas inteligentes están cambiando la gestión de la producción; y en la construcción, las metodologías como Building Information Modeling (BIM), el diseño digital y las plataformas colaborativas están exigiendo nuevas competencias a arquitectos, ingenieros y trabajadores de obra.

La velocidad con la que avanzan estas tecnologías está superando, en muchos casos, la capacidad de las empresas y los trabajadores para adaptarse a ellas, especialmente con la inteligencia artificial, cuya rápida evolución está transformando las competencias laborales. Según un estudio de HubSpot, el 82% de las empresas colombianas utiliza IA en alguna medida, una adopción creciente que también está generando presión sobre los trabajadores para actualizar sus conocimientos, pues, de acuerdo con el Work Trend Index 2026 de Microsoft, el 70% de los usuarios de IA en el país teme quedarse atrás si no incorpora rápidamente esta tecnología a sus actividades laborales, mientras que un estudio de Cintel revela que el 44% de los colombianos considera que la inteligencia artificial podría afectar su empleo en el futuro.

“La transformación tecnológica no significa que la experiencia profesional pierda importancia, sino que debe complementarse con nuevas habilidades para responder a las exigencias del mercado laboral. En construcción, por ejemplo, un arquitecto o ingeniero puede tener más de 20 años de trayectoria, pero si desconoce las herramientas digitales con las que se desarrollan y coordinan los proyectos, tendrá dificultades para acceder a la información, trabajar de manera articulada con otros profesionales y participar en procesos que requieren estas competencias, lo que puede limitar sus oportunidades de vincularse a nuevos proyectos o asumir mayores responsabilidades” explica Patricio Zapata, Customer Success Manager LATAM de Graphisoft.

Según la Hoja de Ruta de Inteligencia Artificial para el Sector Constructor Colombiano, presentada por Camacol en 2026, el 98% de las empresas analizadas considera que esta tecnología tendrá un impacto alto o transformador en sus negocios durante los próximos cinco años, aunque apenas el 4% la ha incorporado en procesos críticos y el 31% identifica la escasez de talento especializado como una barrera para su adopción.

Sin embargo, no saber utilizar una nueva tecnología no constituye, por sí solo, una justa causa de despido en Colombia, De hecho, la Ley 2466 de 2025 contempla una política pública de protección y transición laboral frente a la automatización, que incluye mecanismos de reconversión y empleabilidad, además de establecer obligaciones específicas de formación en herramientas tecnológicas para los empleadores de teletrabajadores.

En este sentido, la incorporación de nuevas tecnologías no implica necesariamente la eliminación de empleos, , pero sí está modificando las funciones y competencias que requieren las empresas. El mayor riesgo para los trabajadores es no adaptarse a estos cambios, pues quienes no actualizan sus conocimientos pueden perder competitividad frente a profesionales con nuevas habilidades, mientras que quienes aprovechan estas herramientas pueden mejorar su desempeño y fortalecer sus oportunidades de crecimiento y permanencia laboral.

“La tecnología no debería generar temor entre los trabajadores, sino motivarlos a aprender nuevas formas de desarrollar sus actividades, pues un profesional que combina su experiencia con habilidades digitales puede mejorar su desempeño, asumir nuevos retos y aportar mayor valor a su organización. Para lograrlo, es importante que las empresas comuniquen con claridad cómo estas herramientas transformarán las funciones de sus equipos y qué oportunidades de formación tendrán a su alcance, de manera que puedan reducir la resistencia al cambio y motivar a sus colaboradores a participar activamente en esa transformación”, agrega Zapata.

Así, aunque la llegada de nuevas tecnologías no significa que los trabajadores vayan a perder automáticamente sus empleos, tampoco garantiza que sus funciones permanezcan iguales. La capacidad de adaptarse será cada vez más importante para conservar su relevancia en el mercado laboral, por lo que el desafío estará en que tanto empresas como trabajadores asuman un papel activo frente a estos cambios, evitando que la falta de conocimientos se convierta en una barrera para la continuidad y el desarrollo profesional.