Según el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, en Colombia existen más de 16.000 zonas de WiFi gratuito que están impulsando la transformación digital de los centros urbanos y el desarrollo de ciudades más conectadas e inteligentes.
En la era de la hiperconectividad, cada vez más ciudades avanzan hacia modelos urbanos inteligentes, y se estima que el gasto global en tecnología para este propósito alcanzará los 327 mil millones de dólares en 2025, según la consultora Frost & Sullivan. Estas urbes se sustentan en la digitalización de sus servicios y en una infraestructura sólida de análisis de datos que optimiza su gestión diaria. Entre las herramientas que más están ganando relevancia se encuentra la tecnología de portales cautivos, capaces de generar inteligencia de datos con un alto potencial para transformar el turismo, el comercio y la comunicación entre los gobiernos locales y sus ciudadanos.
En 2025, Bogotá se ha consolidado como un referente regional al ser elegida sede del Día Mundial de las Ciudades, gracias a sus avances en la integración de soluciones tecnológicas en la gestión pública y la creación de territorios más conectados. Según la Alcaldía, la ciudad cuenta con 280 puntos de internet gratuito. A nivel nacional, Medellín, Cali y Barranquilla también destacan por sus avances en movilidad inteligente, gestión ambiental y desarrollo tecnológico, apoyados por iniciativas del Ministerio TIC que ofrece 840 puntos de conexión gratuita en 705 municipios de 28 departamentos.
“A través de redes WiFi públicas conectadas a portales cautivos, los gobiernos locales pueden identificar patrones de movilidad, analizar el comportamiento de los usuarios, mejorar la seguridad mediante mapas de calor, evaluar políticas públicas en tiempo real o incluso diseñar estrategias culturales y turísticas más efectivas. Toda esta información permite tomar decisiones basadas en datos y adaptar los servicios a las necesidades reales de las personas”, explica Yassef Lotina, CEO de Datawifi, empresa especializada en inteligencia de negocio en redes WiFi.
La tecnología de esta compañía ha impulsado la transformación digital a nivel nacional, con una red que opera en alrededor de 8.000 puntos de acceso WiFi distribuidos en distintas regiones del país, conectando a millones de usuarios cada día. De acuerdo con Lotina, los datos obtenidos a través de los portales cautivos han contribuido a democratizar la conexión, mejorar la conectividad urbana y optimizar la gestión de los gobiernos locales, especialmente en servicios ciudadanos y planificación de eventos masivos. Para los próximos años, la empresa proyecta ampliar su cobertura en más de 3.000 nuevos puntos de conexión en Colombia y más de 1,500 en otros países como Ecuador y México.
Además del impacto en la gestión pública, los portales cautivos inteligentes también mejora la experiencia de los ciudadanos, pues gracias a una conectividad continua los habitantes y visitantes pueden acceder a información útil en tiempo real durante todo su recorrido por la ciudad, desde rutas de transporte y alertas de seguridad, hasta recomendaciones culturales o anuncios comerciales personalizados. Además, facilita la interacción directa con las administraciones locales mediante encuestas y servicios digitales, optimiza la protección urbana y mejoran la experiencia turística, con contenidos que incluso se pueden adaptar a diferentes idiomas o perfiles. En conjunto, esta tecnología contribuye a una conectividad más inclusiva y una vida urbana más cómoda, confiable y participativa.
Sin embargo, una ciudad verdaderamente inteligente no se mide solo por la cantidad de datos que genera, sino por cómo los utiliza de manera ética, transparente y responsable. Para lograrlo, es indispensable garantizar la protección de la información, el consentimiento ciudadano y la educación digital, pilares esenciales para construir confianza y reducir la brecha tecnológica. En este aspecto, Datawifi ha implementado estrategias de vanguardia tecnológica que incluyen el uso protocolos de cifrado de extremo a extremo, políticas estrictas de control de acceso y detección proactiva de amenazas con modelos de IA, entre otros, con el fin de proteger la información de los ciudadanos y las administraciones locales.

