Cascajal y el chef Andrés Fernandes León llevan el talento gastronómico colombiano a lo más alto del Fine Dining Table en El Salvador

La Gala Internacional del Fine Dining Table del Salvador 2026 reconoció al restaurante Cascajal de Bogotá del chef Andrés Fernandes Léón, con la máxima categoría de Tres Fuegos, luego que el restaurante en 2025 alcanzara  el premio Dos Fuegos y el chef Fernandes León fuera reconocido como Mejor Chef Revelación, en la gala de los premios llevada a cabo en Bogotá en agosto de 2025.

En la categoría de hoteles, Casa Carolina de Cartagena de Indias en donde Fernandes León es el Chef Ejecutivo obtuvo el premio Best Wellness Hotels.

A propósito el chef franco colombiano Andrés Fernandes León, dijo: “Felices de recibir nuestro Tercer Fuego de Fine Dining Table, la máxima distinción que otorga esa guía gastronómica. El año pasado habíamos recibido Dos Fuegos y personalmente tuve el honor de ser reconocido como Mejor Chef Revelación del 2025. Y bueno, alcanzar hoy esta tercera distinción representa un paso muy importante en la historia de Cascajal y refleja el esfuerzo y el compromiso de todo un equipo”.

Tres Fuegos, es la máxima distinción del Fine Dining Table y reconoce espacios capaces de emocionar profundamente, donde cada detalle forma parte de una misma historia cuidadosamente construida. Son auténticos embajadores de su destino que crean recuerdos para toda la vida.

Hay que destacar que en marzo pasado Andrés Fernandes León y el restaurante Cascajal fueron reconocidos con el título Maestro Cocinero de Francia, durante la Asamblea General Mundial de la Asociación de Maestros Cocineros de Francia, llevada a cabo en Seúl, Corea.

Estos reconocimientos consolidan el trabajo del chef Fernandes León al frente de Cascajal desarrollando una propuesta que no busca reinterpretar a Colombia desde la distancia, sino descubrirla desde sus propios ingredientes. Los Andes, la Amazonía y las distintas geografías del país encuentran en su cocina un lenguaje común en el que el producto es protagonista y la técnica está al servicio de su esencia.

Embajador del Amazonas

Pirarucú, macambo, copoazú, uchuva, yacón, cacao, palmito del Putumayo y otros ingredientes de la despensa colombiana forman parte de este universo, no como una colección de productos exóticos, sino como expresiones de un territorio que todavía tiene mucho por contar.

“Colombia tiene una despensa extraordinaria. Cada producto tiene una historia, un origen y una identidad. Nuestro trabajo es respetarlos, entenderlos y llevarlos a la mesa de una manera que permita descubrirlos de nuevo”, afirma Fernandes León.

Es precisamente esa mirada la que define a Cascajal: una casa de alta cocina colombiana en la que la sofisticación no riñe con la identidad y donde la creatividad nace del conocimiento profundo del producto. Entre sus creaciones más destacadas se encuentra el dashi de pato, hongos y palmito del Putumayo, un plato que sintetiza la filosofía del restaurante: técnica, profundidad y territorio en un mismo gesto culinario.

El paso por El Salvador del chef Andrés Fernandes León, no fue solo para cocinar, sino que permitió también mostrar a Cascajal como un territorio de origen y una manera de entender la alta gastronomía en la que Colombia deja de ser solamente el lugar de procedencia de sus ingredientes para convertirse en el hilo conductor de un relato que une a todo un continente.