Más allá de una llave: cómo están evolucionando los sistemas de acceso inteligente para el hogar

La seguridad residencial está entrando en una nueva etapa. Si durante años las cerraduras inteligentes se enfocaron en reemplazar la llave física por códigos o huellas dactilares, hoy la innovación va un paso más adelante, al integrar tecnologías que permiten verificar con mayor precisión la identidad de las personas, supervisar el acceso en tiempo real y generar alertas inteligentes que fortalecen la protección del hogar.

Esta evolución responde a un cambio en la forma de entender la seguridad: el acceso ya no consiste únicamente en abrir una puerta, sino en validar quién ingresa, conocer qué ocurre alrededor del punto de acceso y mantener el control desde cualquier lugar.

«Las cerraduras inteligentes han evolucionado de ser un dispositivo de apertura a convertirse en un punto de control integral del hogar conectado. Hoy integran tecnologías que permiten verificar identidades, supervisar el acceso y mantener una comunicación permanente con el usuario, ofreciendo una experiencia más segura y eficiente», explica Paola Rojas, gerente de marketing de EZVIZ.

Sistemas de autenticación cada vez más precisos

Las nuevas generaciones de cerraduras inteligentes incorporan tecnologías de autenticación diseñadas para verificar la identidad de los usuarios con mayor rapidez y precisión, fortaleciendo la seguridad del acceso sin afectar la experiencia de uso.

En este sentido, tanto la DL20FVS Plus como la DL50FVS Plus integran reconocimiento facial 3D con detección profunda, un sistema que analiza el rostro mediante modelado tridimensional para identificar y distinguir de forma rápida y precisa a usuarios reales, incluso frente a intentos de suplantación mediante fotografías o videos. Gracias a esta tecnología, el sistema es capaz de completar el proceso de desbloqueo en un tiempo igual o inferior a un segundo, ofreciendo una respuesta prácticamente instantánea y una experiencia de acceso fluida. Esto permite agilizar el proceso de apertura, reducir los falsos positivos y disminuir el riesgo de accesos no autorizados.

Estas cerraduras incorporan además reconocimiento de venas de la palma de la mano, una tecnología que utiliza el patrón vascular interno de la palma para autenticar la identidad del usuario. Al basarse en un rasgo protegido bajo la piel, dificulta los intentos de suplantación y mantiene un desempeño confiable incluso cuando las manos presentan humedad, suciedad o desgaste superficial.

Estas capacidades son posibles gracias al algoritmo de modelado y reconocimiento 3D con IA 3.0 de EZVIZ, respaldado por un chip de IA de alto rendimiento y una CPU de doble núcleo, que optimizan la velocidad, la precisión y la capacidad de adaptación del sistema. Además, el procesamiento de los datos de reconocimiento se realiza de forma local y se complementa con cifrado de extremo a extremo, reforzando la privacidad y la protección de la información del usuario.

El acceso inteligente ahora también permite supervisar la entrada

La evolución de estas soluciones no termina cuando la puerta se desbloquea. Los sistemas de acceso inteligente actuales también incorporan herramientas que permiten visualizar lo que ocurre en el ingreso y mantener una interacción permanente con quien se encuentra frente a la puerta.

Tanto la DL20FVS Plus como la DL50FVS Plus cuentan con una cámara integrada con campo de visión gran angular de 132°, que ofrece una visualización más amplia del área de acceso. Esta capacidad se complementa con videollamada bidireccional con cambio de voz y vista en directo desde la EZVIZ App, permitiendo ver y comunicarse con los visitantes en tiempo real, incluso cuando el usuario está fuera de casa. Esto facilita la validación de visitas, la recepción de entregas y la gestión remota del acceso.

A estas funciones se suma una pantalla interior a color de cuatro pulgadas, que permite visualizar con nitidez quién está al otro lado de la puerta directamente desde la cerradura, ofreciendo una alternativa práctica para niños, adultos mayores o cualquier integrante del hogar, sin necesidad de utilizar un teléfono móvil.

Inteligencia artificial para identificar eventos relevantes

Otra de las capacidades que incorporan las nuevas cerraduras inteligentes es el análisis de eventos alrededor del punto de acceso.

La DL20FVS Plus y la DL50FVS Plus integran una función de detección de deambulación, capaz de identificar cuando una persona permanece durante un tiempo inusual frente a la puerta. Gracias a la tecnología visual inteligente de EZVIZ, el sistema también detecta cuando alguien se aproxima o permanece merodeando, identifica el movimiento humano y envía alertas en tiempo real al dispositivo móvil del usuario para mantenerlo informado de día y de noche.

Estas capacidades se complementan con un sensor de presencia humana por radar de 5.8 GHz, visión nocturna infrarroja con alcance de hasta dos metros y memoria integrada de 8 GB, que permite almacenar automáticamente los videos de detección para su posterior consulta. Más que registrar un acceso, estas funciones amplían la capacidad de supervisión del ingreso y proporcionan información oportuna para responder con mayor rapidez ante posibles situaciones de riesgo.

Autonomía diseñada para un funcionamiento continuo

Además de las capacidades de autenticación y monitoreo, el desempeño de una cerradura inteligente depende de su capacidad para operar de forma continua con un mantenimiento mínimo.

Por ello, tanto la DL20FVS Plus como la DL50FVS Plus incorporan una batería de litio recargable de 5.000 mAh, que proporciona entre cuatro y cinco meses de autonomía con una sola carga. Su diseño elimina la necesidad de cableado eléctrico permanente, facilita la instalación en distintos tipos de viviendas y, en caso de que la batería se agote, permite alimentar temporalmente la cerradura mediante un power bank o una fuente de energía externa.

Para EZVIZ, la evolución de los sistemas de acceso inteligente refleja una transformación más amplia del hogar conectado, donde la puerta principal deja de ser únicamente un punto de ingreso para convertirse en un espacio capaz de verificar identidades, supervisar eventos y mantener una comunicación permanente con el usuario.

«La siguiente etapa de la seguridad residencial estará marcada por soluciones que integren múltiples tecnologías para ofrecer un acceso cada vez más seguro, conectado e inteligente. El objetivo es que los usuarios puedan gestionar la entrada a sus hogares con mayor confianza, información y control», concluye Paola Rojas, gerente de marketing de EZVIZ.