La inteligencia artificial transforma el primer empleo y pone las habilidades humanas en el centro del mercado laboral

En Colombia, la tasa de desempleo de los jóvenes entre 15 y 28 años se ubicó en 14,1% entre mayo y julio de 2026, 0,9 puntos porcentuales menos que un año atrás, mientras la tasa de ocupación alcanzó 47,9%.

La automatización está modificando los cargos de entrada: mientras algunas tareas rutinarias pasan a ser asumidas por tecnología, comunicación, adaptabilidad, resolución de problemas y manejo de herramientas digitales adquieren mayor relevancia desde las primeras experiencias laborales.

Conseguir el primer empleo comienza a significar algo diferente para una generación que está entrando a un mercado laboral atravesado por la inteligencia artificial y la automatización. Ya no se trata únicamente de aprender una tarea y ejecutarla: los jóvenes empiezan a encontrarse con posiciones en las que la tecnología resuelve parte de los procesos rutinarios y las capacidades humanas adquieren mayor peso.

El fenómeno ocurre mientras mejora gradualmente el panorama laboral juvenil en Colombia. Entre mayo y julio de 2026, la tasa de desempleo de las personas entre 15 y 28 años se ubicó en 14,1%, frente al 15% registrado durante el mismo periodo de 2025. Al mismo tiempo, la tasa de ocupación pasó de 46,6% a 47,9%, de acuerdo con el DANE.

Pero el cambio no está ocurriendo solamente en la cantidad de oportunidades disponibles. La Encuesta Global Gen Z y Millennials 2026 de Deloitte muestra que estas generaciones están redefiniendo el progreso profesional alrededor de tres factores: estabilidad, desarrollo de habilidades y bienestar, mientras las organizaciones también comienzan a demandar nuevas capacidades para desenvolverse en entornos cada vez más tecnológicos.

“Estamos viendo jóvenes que llegan al mercado laboral con una relación mucho más natural con la tecnología, pero también con expectativas diferentes frente a las empresas. Buscan aprender, tener calidad de vida, encontrar espacios de bienestar y sentir que la experiencia laboral les aporta herramientas para seguir creciendo. Esto obliga a las organizaciones a repensar cómo atraemos, formamos y acompañamos al talento desde su primer empleo”, explica Viviana Albarracín, directora de Recursos Humanos de Intelcia Colombia.

A medida que la automatización asume procesos repetitivos, algunas posiciones de entrada comienzan a requerir desde etapas tempranas habilidades para resolver situaciones no previstas, comunicarse adecuadamente, comprender las necesidades de otras personas y adaptarse. Esta transformación coincide con una generación que ya incorpora la IA a su vida profesional: de acuerdo con Deloitte, el 69% de los integrantes de la Generación Z consultados en su estudio global de 2026 utiliza estas herramientas en su trabajo cotidiano.

Para Intelcia, grupo global especializado en Operaciones Inteligentes centradas en CX (Experiencia de Cliente), este proceso comienza desde la selección, con ejercicios prácticos orientados a identificar capacidades de comunicación e interacción, y continúa mediante formación, acompañamiento de líderes y coaching individual. Entre estas iniciativas se encuentra Empodérate en Modo In, un programa enfocado en competencias como manejo de emociones y comunicación asertiva, al que se suma formación en herramientas tecnológicas e inteligencia artificial.

Esta transformación también está modificando la relación de las nuevas generaciones con su carrera profesional. Los jóvenes buscan experiencias que les permitan ampliar sus capacidades y construir nuevas oportunidades de desarrollo, sin que la permanencia durante décadas en una misma organización sea necesariamente su principal expectativa. Para las empresas, este cambio implica fortalecer las oportunidades de aprendizaje, movilidad y crecimiento interno como parte de la experiencia laboral.

“El primer empleo tiene un valor que va mucho más allá del cargo con el que una persona comienza. Es el espacio donde aprende a relacionarse, resolver problemas, trabajar con otros y entender cómo desenvolverse profesionalmente. Nuestro reto como empresas es lograr que esa experiencia entregue capacidades que acompañen a los jóvenes durante toda su trayectoria laboral, independientemente de dónde continúe después su plan carrera”, concluye Viviana Albarracín.