JBL celebra 80 años de historia con su primera participación en un festival en América Latina

Los festivales se han convertido en espacios que van más allá de los conciertos: son puntos de encuentro en los que la música se vive antes, durante y después de cada presentación. En ese contexto, JBL llegará por primera vez al Festival Cordillera este 12 y 13 de septiembre, sumándose a una celebración de la música y la cultura latinoamericana en Bogotá.

La participación coincide además con un momento significativo para la compañía. En 2026, JBL conmemora 80 años de historia, desde su fundación en 1946, un recorrido ligado a algunos de los cambios que han transformado la manera de escuchar música. Componentes de sus altavoces estuvieron presentes en Woodstock en 1969; posteriormente, la marca codesarrolló el Wall of Sound de Grateful Dead, uno de los sistemas de sonido para conciertos más grandes de su época, y décadas después ha acompañado encuentros como Rock in Rio y Tomorrowland. Una trayectoria que ha llevado el sonido desde estudios y grandes escenarios hasta formatos cada vez más personales y portátiles.

“Llegar por primera vez a Festival Cordillera tiene un significado especial para JBL porque nos permite encontrarnos con las personas en uno de los espacios donde el sonido cobra mayor sentido: alrededor de la música en vivo. En el año de nuestros 80 años, queremos seguir acercando a las personas a esos momentos que se sienten, se comparten y terminan convirtiéndose en recuerdos”, señaló Anderson Oliveira, Marketing Director de Harman para Sudamérica.

La manera de vivir la música también ha cambiado durante estas ocho décadas. Hoy, asistir a un festival no se limita a las horas frente al escenario. La experiencia comienza desde la preparación: organizarse con amigos, elegir qué llevar, definir el punto de encuentro y poner música mientras el grupo se alista son parte de un ritual que anticipa la jornada.

La búsqueda por hacer el sonido cada vez más móvil tampoco es nueva para JBL. En 1979, la compañía lanzó la serie Cabaret, desarrollada bajo una idea que entonces suponía un cambio importante para la industria: llevar sonido de calidad profesional a lugares donde los grandes sistemas tradicionales no podían llegar. La propuesta contribuyó a impulsar la categoría de sistemas de sonido profesionales portátiles, llevando este tipo de audio más allá de escenarios y recintos especializados.

Ese camino continuó con la llegada de nuevas tecnologías. En los años 2000, JBL estuvo entre las primeras marcas en desarrollar bases de audio para iPod y, en 2012, lanzó el primer JBL Flip, en momentos en que el Bluetooth comenzaba a cambiar la relación entre las personas, la música y los espacios donde podían escucharla.

De cara a Cordillera, esa evolución se refleja en equipos como JBL PartyBox Stage 320, JBL PartyBox Club 120, JBL PartyBox Encore Essential 2 y JBL PartyBox On-The-Go Essential, pensados para llevar la música a las reuniones previas al festival, desde encuentros entre pocos amigos hasta planes con grupos más grandes. Estos equipos combinan sonido JBL Pro, bajos reforzados, autonomía para varias horas de reproducción, conectividad inalámbrica y diseños que facilitan su transporte, características que responden a una forma de escuchar música cada vez más móvil y compartida.

Su llegada por primera vez a Festival Cordillera suma ahora un nuevo capítulo a esa historia en Colombia, alrededor de un principio que se ha mantenido incluso cuando la tecnología ha cambiado: la capacidad de la música para reunir a las personas.