El impacto de la IA en el panorama del cibercrimen en Colombia

Cerca de tres millones de colombianos mayores de 65 años corren riesgo de exclusión digital al no poder llevar a cabo sus trámites con entidades bancarias o sanitarias, o gestionar su Carpeta Ciudadana Digital al no contar con un dispositivo con el que conectarse a Internet o por falta de los conocimientos tecnológicos necesarios.

En 2025, más de la mitad de los colombianos sufrieron al menos una estafa el pasado año, y el 23% sufrió robos de dinero. Para 2026 se espera que el 30% de los ciberataques de ingeniería social utilicen contenido generado por inteligencia artificial para engañar a los usuarios y propiciar los fraudes.

Las soluciones de biometría de Identy.io se convierten en un escudo social para la población, al facilitar una mayor integración digital en el uso de las telecomunicaciones, al tiempo que ayudan a prevenir y mitigar los efectos de la suplantación y robo de identidad.

Con un sector en transformación que se enfrenta al reto de la integración digital y social, especialmente de la población más mayor, y a la necesidad creciente de incrementar la protección frente a los casos de robo y suplantación de identidad, que no cesan de crecer en el país.

Así, según los datos de la Encuesta de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones en los Hogares (ENTIC), más de 2,8 millones de mayores de 65 años corren el riesgo de no poder operar adecuadamente con sus entidades bancarias o sanitarias, o de no poder tramitar sus pensiones o subsidios sin desplazarse de forma presencial, al no contar con un dispositivo con el que conectarse a Internet, por problemas de cobertura o por falta de habilidades tecnológicas.

El sector de las telecomunicaciones también se enfrenta a la cada vez más importante necesidad de proteger a usuarios y entidades públicas y privadas frente al fenómeno de los fraudes en línea y los robos y suplantación de identidades, que no paran de crecer. Solo en lo que va de año, la Policía ha registrado al menos 5,000 casos adicionales de delitos informáticos, en un contexto en el que se estima que más de 30 millones de usuarios llevan a cabo, de forma diaria, trámites online como firma de contratos o solicitudes de créditos.

Y es que en ese sentido, la biometría, además de reforzar la seguridad tanto de las entidades, públicas o privadas, también contribuye a la democratización de acceso a distintos servicios digitales por parte de diversos sectores de la población.

Y es que tecnologías como las desarrolladas por Identy.io, compañía global en verificación biométrica y generación de credenciales digitales, colaboran a eliminar muchas de las trabas con las que debe lidiar sectores menos digitalizados -escaso conocimiento tecnológico, problemas de visión o de motricidad que impiden la interacción con los dispositivos móviles, entre otros-  al contar con interfaces claras y sencillas de utilizar, que se valen de la prueba de vida pasiva (passive liveness) para determinar que la persona que intenta validar su identidad es una persona real y no un doble digital.

Todo ello sin necesidad de llevar a cabo movimientos predefinidos -parpadear un número determinado de veces o girar la cabeza de una forma específica-, sino que el sistema analiza movimientos sutiles de la piel o los reflejos de la luz para descartar aquellos accesos en los que puede existir un caso de suplantación de identidad.

Así, una vez que el usuario ha completado el proceso de onboarding en cualquiera de estas aplicaciones, en las que se generan sus credenciales digitales, estas se almacenan bajo los protocolos de seguridad y encriptación más exigentes del mundo en el propio celular del usuario, la información personal puede utilizarse para validar su identidad mediante consulta a una base de datos centralizada (1:N), y garantizar que la persona que lleva a cabo un determinado trámite es quien realmente dice ser (1:1).

Además, las soluciones propietarias de Identy.io permiten la emisión de códigos QR (BioCode), que el usuario puede presentar y que contienen su información personal, lo que le permite controlar en todo momento qué datos comparte, cuándo y con quién, así como almacenar todos sus datos críticos en una billetera digital (ID Wallet) bajo los estándares de encriptación más estrictos.

Además de contribuir a la democratización de uso por la sencillez de su interfaz y de la captura de huellas, las soluciones propietarias de Identy.io no requieren del uso de un celular especialmente avanzado o de última generación: solo es necesario que cuente con una cámara y con un flash para poder llevar a cabo la captura de la información biométrica del usuario, lo que hace que prácticamente cualquier usuario pueda acceder a estos servicios.

Según Jesús Aragón, CEO de Identy.io, “El sector de las telecomunicaciones en Colombia se encuentra en una auténtica encrucijada: debe ser capaz de proteger convenientemente del fraude a la población, pero al mismo tiempo, extendiendo el acceso a los servicios digitales al mayor número de personas, especialmente en áreas desfavorecidas.

Con motivo del Día Internacional de las Telecomunicaciones queremos hacer un llamado para que la tecnología no exija condiciones a las que no toda la población pueda acceder para acceder a sus servicios financieros y gubernamentales. Esto es justo lo que queremos lograr con la biometría sin contacto desde el celular del usuario: garantizar la máxima seguridad en cualquier trámite, y el máximo alcance de la digitalización entre la población”.

La tecnología que ha desarrollado Identy.io se encarga de la captura de las 10 huellas dactilares con prueba de vida pasiva. Este sistema ofrece una gran fiabilidad en casi cualquier condición de iluminación y procesa todos los datos de forma local en el propio celular del usuario, solo necesitando para ello un modelo con una cámara básica y un flash, y sin que sea necesario contar con una conexión a Internet en ese momento.