Cuando la IA deja de recomendar y empieza a decidir

La seguridad y la confianza siguen siendo las principales preocupaciones, pero no están frenando la adopción.

La autonomía de la IA marca un punto de quiebre en la toma de decisiones y anticipa impactos profundos en el trabajo.

La inteligencia artificial atraviesa un momento decisivo. Lo que comenzó como una herramienta para apoyar decisiones humanas está evolucionando rápidamente hacia sistemas capaces de actuar por cuenta propia. Mientras el debate público sigue centrado en los riesgos, la confianza y la regulación, la realidad muestra que personas y organizaciones ya están incorporando la IA en decisiones cada vez más relevantes, marcando un punto de quiebre en la relación entre tecnología y acción humana.

En este contexto, EY presentó los resultados del AI Sentiment Index 2026, un estudio global que evidencia una brecha creciente entre lo que se dice sobre la inteligencia artificial (IA) y cómo se está utilizando en la práctica. Aunque persisten preocupaciones en torno a la seguridad, el control y la rendición de cuentas, la adopción —especialmente de sistemas con capacidad de actuar de forma autónoma— continúa acelerándose.

Durante los últimos seis meses, el 84% de los encuestados a nivel global afirmó haber utilizado IA y el 16% reportó el uso de sistemas que actúan sin intervención humana directa. Este hallazgo confirma un cambio estructural: la IA está pasando de apoyar decisiones a ejecutarlas, dejando atrás la fase experimental para consolidarse como un actor con capacidad de acción.

El estudio, basado en una encuesta a más de 18.000 personas mayores de 18 años en 23 mercados, muestra que la adopción de la inteligencia artificial avanza a un ritmo considerablemente mayor que la confianza en su gobernanza. Lejos de frenar su uso, esta tensión está redefiniendo las expectativas sobre cómo debe implementarse la tecnología de manera responsable.

De la asistencia a la autoridad: una nueva relación con la IA

La adopción temprana de la IA se consolidó a través de usos cotidianos y de bajo riesgo, como la planificación de rutas, la atención al cliente, las recomendaciones de contenido o la organización de viajes. Esta familiaridad diaria redujo barreras y abrió el camino hacia un cambio más profundo: la delegación de decisiones.

Según el EY AI Sentiment Index:

• El 9% de los encuestados ha utilizado vehículos autónomos o taxis sin conductor.

• El 10% ha usado agentes de IA para realizar compras en su nombre.

• El 11% permite que la IA gestione automáticamente tareas financieras o reposiciones de compra

Incluso entre quienes aún no utilizan IA autónoma, la apertura es alta. Más de un tercio de las personas preferiría que la IA aplique descuentos de forma automática o resuelva interacciones con servicio al cliente sin su participación. Estos resultados confirman que la frontera entre asistir y decidir se está redefiniendo rápidamente.

Cuando la autonomía tecnológica se cruza con el trabajo

Aunque el EY AI Sentiment Index es un estudio global, sus hallazgos resultan especialmente relevantes para mercados donde la adopción de la inteligencia artificial en el trabajo ya está avanzada. En países como Colombia, esta transición hacia una IA con mayor capacidad de decisión ocurre en un entorno donde la tecnología ya forma parte del día a día laboral.

En este contexto, el estudio EY Work Reimagined, desarrollado por EY en Colombia, muestra que una amplia mayoría de los trabajadores en el país ya utiliza herramientas de inteligencia artificial en su trabajo. Esto refuerza que el impacto de la evolución hacia una IA más autónoma no es teórico: afecta directamente cómo se toman decisiones, cómo se distribuyen responsabilidades y cómo se redefine el rol humano dentro de las organizaciones.

A medida que los sistemas pasan de recomendar a ejecutar, emergen nuevas tensiones entre eficiencia y bienestar, automatización y control humano, innovación y gobernanza. El desafío para las empresas ya no es únicamente adoptar IA, sino liderar su integración, definiendo con claridad qué decisiones delegar, bajo qué límites y con qué mecanismos de supervisión.

La adopción avanza más rápido que la confianza

El estudio EY AI Sentiment Index también evidencia que, aunque el uso de IA crece, las preocupaciones persisten:

• El 66% de los encuestados teme que los sistemas de IA sean hackeados o vulnerados.

• El 66% considera que la supervisión humana sigue siendo esencial.

• El 73% teme no poder distinguir entre contenido real y contenido generado por IA.

Estas inquietudes no están desacelerando la adopción, pero sí están elevando las expectativas sobre transparencia, control y responsabilidad. En este escenario, la gobernanza se convierte en un habilitador clave para escalar la IA de forma sostenible y confiable.

Un desafío de liderazgo, no solo de tecnología

El EY AI Sentiment Index muestra que los mercados avanzan a distintas velocidades y que varios países emergentes ya presentan niveles de adopción comparables a los de economías desarrolladas. Esto demuestra que el liderazgo en inteligencia artificial no depende únicamente del nivel de desarrollo, sino de decisiones estratégicas claras.

Para las organizaciones en América Latina, estos hallazgos refuerzan una prioridad central: anticiparse al impacto de la autonomía de la IA, definir marcos de uso responsable y preparar a las personas para un entorno donde la tecnología no solo apoya, sino que también decide.

“El EY AI Sentiment Index muestra que la inteligencia artificial ya no solo apoya decisiones, sino que empieza a tomarlas. En mercados donde la IA ya está integrada al trabajo, el reto es liderar ese cambio con claridad: definir límites, fortalecer la gobernanza y reimaginar el trabajo para que la tecnología amplifique el valor de las personas y no la incertidumbre”, afirmo, Patricia Patiño, AI & Data Consulting Leader de EY Colombia

En un entorno donde la IA evoluciona rápidamente hacia la autonomía, la verdadera ventaja competitiva estará en la capacidad de liderar el cambio, construir confianza y equilibrar innovación, control y propósito.

Los resultados completos de la encuesta están disponibles aquí.