El smartphone se ha convertido en el gran aliado del día a día: es la oficina portátil, la cámara para capturar momentos espontáneos, el mapa que evita que nos perdamos y la pantalla donde nos relajamos viendo series o creando contenido. Ya no es solo un dispositivo para comunicarse, sino una extensión de nuestro estilo de vida.
En Colombia, el 91,9 % de las personas de 5 años o más utiliza un teléfono celular, según la Encuesta Nacional de Calidad de Vida del DANE, publicada en 2026. Esta cifra refleja el papel central que ocupa el dispositivo en la vida cotidiana y plantea nuevas exigencias en aspectos como la autonomía, la resistencia y la durabilidad.
Por eso, a la hora de elegir un smartphone, la pregunta de muchos consumidores se resume en algo simple: ¿cuánto facilita mi vida este teléfono y por cuánto tiempo podrá acompañarme sin convertirse en una preocupación? Detrás de esta pregunta hay una prioridad clara: la estabilidad financiera y el valor a largo plazo. Los usuarios buscan beneficios reales y tangibles, más que especificaciones de última tecnología que no responden a sus necesidades.
Lo que buscan los usuarios colombianos en un smartphone
Las preferencias han evolucionado. Más allá de los megapíxeles de una cámara o las características técnicas de un procesador, cobran relevancia la autonomía, la resistencia y la vida útil, sobre todo entre quienes quieren aprovechar su inversión durante más tiempo. Entre los consumidores de 25 a 44 años, que priorizan la relación entre precio y prestaciones, tres atributos resultan especialmente importantes:
• Batería para toda la jornada. Batería para toda la jornada. El celular ocupa un lugar cada vez más central en la vida diaria: según el Informe 143 del Laboratorio de Economía de la Educación (LEE) de la Pontificia Universidad Javeriana, 3 de cada 10 estudiantes de grado 11 (30%) usan internet más de 3 horas al día con fines no académicos, mientras que más del 60% supera una hora diaria. En este contexto, contar con una batería de larga duración se vuelve clave para acompañar toda la jornada sin depender constantemente de un cargador.
• Resistencia para el uso cotidiano. El smartphone acompaña al usuario en el trabajo, los desplazamientos, el deporte, los viajes y los espacios exteriores. En ese contexto, la protección de la pantalla, la resistencia al agua y la calidad de construcción son cada vez más determinantes.
• Durabilidad y rendimiento a largo plazo. La experiencia no termina con la compra. La vida útil de la batería, la resistencia física, el rendimiento y las actualizaciones de software determinan cuánto tiempo seguirá el equipo respondiendo a las necesidades del usuario. La pregunta ya no es solo qué ofrece un dispositivo hoy, sino cuánto tiempo podrá mantener una experiencia competitiva.
Una nueva forma de elegir
Batería, resistencia y durabilidad reflejan un cambio más amplio en cómo se entiende el valor de un smartphone: la decisión de compra depende menos de acumular especificaciones y más de que el equipo responda con confianza a las exigencias diarias y conserve su utilidad con el tiempo.
En esta línea, la categoría evoluciona hacia dispositivos que no solo incorporan nuevas tecnologías, sino que las traducen en experiencias con impacto real en el día a día. La llegada de la Serie REDMI Note 17 a Colombia responde a esta evolución con una propuesta enfocada en la funcionalidad, la confianza y el valor de la inversión.
La serie incorpora la batería más grande de Xiaomi, con hasta 3 días de uso y una vida útil de hasta 6 años, además de HyperCharge de hasta 100W, carga inversa de hasta 27W por cable y resistencia al polvo y al agua con certificaciones IP66, IP68, IP69 e IP69K. Características que responden a las necesidades de un consumidor que busca dispositivos confiables, versátiles y preparados para acompañarlo por más tiempo.

