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MSCI presenta informe sobre tendencias en ASG y aspectos climáticos e identifica nuevo panorama de riesgos para los inversores

El informe destaca cómo los cambios geopolíticos y económicos, la regulación y la innovación tecnológica podrían influir en la financiación climática y los factores ASG

El aumento de las tensiones geopolíticas, el repunte de la inflación y el cambio normativo son los pilares del undécimo informe anual de MSCI titulado «Tendencias de ASG y climáticas para tener en cuenta»(ESG & Climate Trends to Watch report), que analiza más de 30 riesgos emergentes que afectarán a las empresas y a los inversores de todo el mundo a partir de 2023.

Este informe, elaborado a partir de la investigación realizada por los analistas de MSCI ESG Research de todo el mundo, destaca cómo los debates mundiales en cuanto a la inversión en ASG y clima en la actualidad influirán en lo que podría ser la inversión en ambos sectores en 2023. La extensión de las cuestiones emergentes en materia de ASG y clima aumentará el número de consideraciones en materia de riesgo financiero, tanto para las empresas como para los inversores institucionales, los fondos de pensiones, los fondos soberanos, las dotaciones y los gestores de activos.

Entre los temas más importantes comprendidos en la lista de 32 tendencias de inversión en cuestiones de ASG y climáticas para 2023 figuran:

  • Innovaciones en la cadena de suministro, en particular, las perspectivas de seguimiento de mercancías a través de la tecnología blockchain y la extracción de residuos electrónicos que podrían remodelar la dinámica del controvertido abastecimiento de materias primas
  • Cambios en materia de gobierno corporativo, con la exploración de cómo la nueva demografía de los consejos de administración de las empresas podría desempeñar un papel en el voto sobre el clima y demás tendencias de voto por delegación
  • Respuestas a la regulación, en particular, las repercusiones tangibles de las nuevas normas en los gestores de activos, los inversores institucionales y las empresas
  • Cambios en la vida laboral, entre ellos, la proliferación de huelgas ferroviarias y movimientos por los derechos laborales en todo el mundo
  • Nuevas fronteras en la medición y la transparencia, dado que las aseguradoras y los bancos están dispuestos a ampliar el alcance del seguimiento de las emisiones
  • Aparición de nuevas inversiones, desde las materias primas cultivadas en laboratorio hasta el carbono como clase de activo
  • Y puntos de inflexión para los activos relacionados con los factores ASG, en particular, los bonos verdes y la energía nuclear.

En 2022, la inversión climática y en ASG acaparó toda la atención. Los reguladores mundiales propusieron normas destinadas a reducir el lavado verde en el sector de los fondos, además de introducir requisitos para que las instituciones financieras realicen pruebas de estrés climático, normas de acceso al mercado libre de deforestación y requisitos de informar sobre los indicadores del Principio de Impacto Adverso del Reglamento de Divulgación de Financiación Sostenible (SFDR), que pueden llegar a ser obligatorios. Al mismo tiempo, los políticos amplificaron cada vez más las opiniones partidistas sobre el concepto de ASG.

Con los debates políticos de 2022 como telón de fondo, los inversores también seguirán evaluando cómo afectará su cartera la crisis climática en 2023. El último informe sobre el progreso hacia el objetivo de cero emisiones netas, titulado MSCI Net-Zero Tracker muestra que las empresas cotizadas agotarán su parte del presupuesto mundial de emisiones para limitar el aumento de la temperatura a 1,5 °C en diciembre de 2026i.

Por ejemplo, los investigadores explicaron en el informe «ESG & Climate Trends to Watch», que la guerra en curso en Ucrania y los niveles récord de inflación en todo el mundo pueden limitar la presión a corto plazo para reducir las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, ya que los gobiernos priorizan la seguridad energética y el factor asequibilidad. Sin embargo, los datos de MSCI ESG revelan que las principales empresas energéticas no pierden de vista las tendencias de descarbonización a largo plazo y la ampliación de la adopción de las energías renovables.

Meggin Thwing Eastman, directora administrativa y directora de redacción de Global ESG de MSCI, señaló: «Justo cuando el mundo empezaba a recuperarse de la pandemia mundial a principios de 2022, se vio golpeado por una serie de catástrofes climáticas, una guerra importante en Europa, una espiral inflacionaria a escala mundial y una crisis del costo de vida. Nuestro informe anual ESG & Climate Trends to Watch estudia cómo estos riesgos geopolíticos y macroeconómicos importantes transformarán la forma en que los inversores evalúan el impacto que las empresas de sus carteras tienen en la sociedad y en su cuenta de resultados. El riesgo de los factores ASG es un riesgo financiero y la investigación sobre estos temas y el aspecto climático plasmada en el informe de hoy se realizó para apoyar las necesidades de los inversores de sintetizar una serie de riesgos nunca antes vistos e incentivar a las empresas a gestionar mejor tanto las cuestiones emergentes como la amenaza expansiva y de larga duración que implica la crisis climática».

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