Uno muchas veces no necesitan grandes planes. A veces, las cosas empiezan de maneras simple, como compartir un espacio, una conversación o incluso un control. El Día de la Madre se convierte en una excusa perfecta para proponer algo nuevo, para hacer pausas, salir de la rutina y encontrar nuevas formas de estar presentes junto a los seres que nos dieron la vida.
En medio del ritmo diario, los videojuegos aparecen como un espacio distinto, que une. No como algo lejano o exclusivo, sino más bien como una experiencia que se adapta a cada persona, a cada momento y a cada forma de compartir, como en esta oportunidad con tu mamá. Porque jugar no tiene una sola edad ni una única manera de disfrutarse. Puede ser descubrir algo nuevo, reírse en equipo o simplemente acompañarse en silencio mientras se avanza en una partida.
Dentro de estas experiencias hay unas que logran ese equilibrio: accesibles, cercanas y lo suficientemente dinámicas para disfrutarse sin presión. Juegos que no exigen ser expertos, sino estar dispuestos a intentar, a equivocarse y a volver a empezar. Y en ese proceso, lo importante deja de ser el resultado y se convierte en el momento compartido.
Esta es una selección pensada para eso, para estar en el sofá celebrando y motivando a esas mujeres que nos regalaron su vida y darles un momento para jugar, para conectar y para crear recuerdos desde lo simple:
• The Last of Us Part I: funciona muy bien para jugar o ver con mamá porque su historia se centra en las relaciones humanas, el cuidado y las decisiones difíciles. Es un juego que abre espacio a la conversación, a opinar y a conectar emocionalmente con los personajes, haciendo que quien acompaña también se sienta parte de la experiencia, incluso sin tener el control.
• Horizon Zero Dawn: es una gran opción porque permite avanzar sin prisa y disfrutar del proceso. Su mundo abierto invita a explorar, detenerse y comentar lo que ocurre, mientras su historia y protagonista generan conexión desde lo humano. Es ideal para turnarse el control con mamá o simplemente que te acompañe mientras se desarrolla la aventura.
• Uncharted: Legacy of Thieves Collection: perfecto para compartir desde el sofá con mamá, ya que su estilo cinematográfico hace que se sienta como ver una película juntos. Sus escenas, diálogos y ritmo mantienen la atención constantemente, lo que permite que quien no está jugando también disfrute, opine y reaccione a lo que sucede en pantalla.
• Astro’s Playroom: ideal para introducir a mamá al mundo de los videojuegos. Es intuitivo, accesible y no castiga el error, lo que permite aprender jugando sin frustración. Es una experiencia ligera que invita a probar, equivocarse y volver a intentar, haciendo que el primer contacto con el gaming sea natural y divertido.
Jugar es una forma de estar presentes, de encontrar tiempo en medio de todo y convertirlo en algo significativo. No se trata de la dificultad, del progreso o de cumplir un objetivo específico, sino de lo que sucede mientras se juega y en esta oportunudad de compartir las risas, los intentos y los pequeños logros compartidos junto a quien la vida nos la regaló.
Finalmente, son esos momentos los que permanecen. Esos que se recordamos después y se convierten en una simple significativas. Todo empieza con algo tan sencillo como presionar “start”.

