Con cerca de 10 millones de jugadores activos, el mercado colombiano eleva su nivel de exigencia y abre paso a tecnologías que integran rendimiento competitivo y calidad visual en un solo equipo.
La incorporación del sistema Dual-Mode permite alternar entre alta resolución y velocidad extrema, una innovación que acerca el equipamiento doméstico a estándares del gaming profesional.
El mercado de los videojuegos en Colombia continúa consolidándose como uno de los más dinámicos de América Latina, con cerca de 10 millones de jugadores activos que elevan cada vez más el nivel de exigencia. En un entorno donde el rendimiento define la diferencia entre ganar o perder, el país se posiciona junto a potencias regionales como México, Brasil y Argentina, impulsando una nueva generación de usuarios que demandan precisión, velocidad y calidad visual en un mismo dispositivo.
Este crecimiento ha transformado la forma en que los jugadores eligen su equipamiento. Ya no se trata únicamente de gráficos atractivos, sino de herramientas capaces de responder a escenarios altamente competitivos sin sacrificar la experiencia inmersiva. Hasta hace poco, alcanzar ese equilibrio implicaba dividir el uso entre dos pantallas; hoy, la innovación tecnológica comienza a cerrar esa brecha en un solo equipo.
“Identificamos que los jugadores colombianos ya no quieren elegir entre nitidez y velocidad. Con monitores como el LG UltraGear OLED 4K UHD de 32 pulgadas, entregamos la primera pantalla con certificación VESA DisplayHDR True Black 400, que permite negros profundos y colores vibrantes. Además, con el Dual-Mode, el usuario puede ajustar el rendimiento según el tipo de juego que esté ejecutando en ese momento”, explica Geraldine Medina, especialista de marketing IT y ID de LG Electronics.
El dispositivo permite alternar entre resolución UHD con tasas de hasta 165Hz o FHD con hasta 330Hz, una característica que redefine la experiencia de juego según el contexto. Mientras la primera configuración prioriza la fidelidad visual y la fluidez, la segunda responde a dinámicas de alta velocidad donde cada milisegundo cuenta. A esto se suma un tiempo de respuesta de 0,03 ms (GtG), que elimina el efecto ghosting y asegura transiciones inmediatas en pantalla.
La incorporación de tecnología OLED marca un punto de inflexión en la visibilidad durante el juego. Su capacidad para ofrecer contraste casi infinito y negros puros mejora la lectura de escenas en condiciones de baja iluminación, un factor decisivo en títulos competitivos. Adicionalmente, la tecnología WOLED reduce la emisión de luz azul sin comprometer la intensidad del color, integrando certificación UL orientada al cuidado visual en sesiones prolongadas.
Más allá del rendimiento, el equipo responde a una tendencia creciente en el mercado: la convergencia entre gaming y creación de contenido. Su diseño incorpora iluminación Hexagon y un marco prácticamente sin bordes en sus cuatro lados, mientras que la base ajustable permite personalizar la ergonomía del espacio. Este enfoque busca adaptarse a usuarios que combinan entretenimiento, streaming y producción digital en un mismo entorno.
“Nuestra prioridad es ofrecer herramientas que eliminen cualquier retraso en la ejecución de los comandos, junto con un diseño que responda a las nuevas dinámicas del gaming. Este monitor está pensado para quienes entienden el juego como una disciplina que exige precisión absoluta y una calidad de imagen superior”, añade Medina.
Con este tipo de desarrollos, la industria avanza hacia un escenario donde el equipamiento doméstico se acerca cada vez más a los estándares profesionales. La posibilidad de integrar múltiples modos de rendimiento en un solo panel no solo simplifica la experiencia del usuario, sino que redefine las reglas del juego en un mercado donde la tecnología se convierte en ventaja competitiva.

