Según un análisis de EDGES AI, la herramienta de inteligencia cultural de TBWA, el próximo gran cambio del fútbol no estará solo en la cancha: estará en manos del hincha, que podrá intervenir, personalizar y narrar los partidos desde su celular.
• La próxima gran competencia internacional de selecciones empezará a mostrar una transición en la forma de vivir el fútbol, marcada por más pantallas, más interacción y una mayor participación del hincha en tiempo real.
• De cara a 2030, la inteligencia artificial llevará esa transformación a otro nivel, permitiendo que los aficionados elijan cámaras, generen contenidos propios, creen narrativas personalizadas y vivan el partido desde experiencias hechas a su medida.
• Las marcas entrarán en una nueva economía de la participación, en la que su relevancia dependerá menos de aparecer en la transmisión y más de entregar herramientas digitales para que los fans creen sus propios rituales y lideren la conversación.
En un momento en el que el fútbol vuelve a estar en el centro de la conversación por la cercanía de la próxima gran competencia internacional de selecciones, también empieza a abrirse una pregunta más amplia: ¿cómo cambiará la forma en que los hinchas viven, narran y comparten los grandes eventos deportivos?
Bajo el análisis de EDGES AI, su herramienta de inteligencia cultural, TBWA Colombia (TBWA\The Disruption Company, evolución de DDB en el país y consultora estratégica de creatividad, cultura y transformación) anticipa que esta conversación no se limitará a lo que ocurra en la cancha. La verdadera transformación estará en la experiencia del hincha: en cómo usa la tecnología, cómo personaliza la transmisión, cómo crea contenido y cómo participa activamente en la narrativa del partido.
La próxima gran cita del fútbol internacional empezará a mostrar señales de una transformación en la forma de vivir los partidos: más consumo en múltiples pantallas, más interacción desde redes sociales, más datos en tiempo real y más contenidos creados por los propios aficionados. Sin embargo, el punto de quiebre llegará hacia 2030, cuando la inteligencia artificial convierta al celular en una segunda cancha desde donde cada persona podrá intervenir su experiencia.
El cambio más relevante estará en quién tendrá el control. La televisión tradicional, entendida como una transmisión única, lineal y controlada desde un solo lugar, perderá protagonismo frente a un modelo en el que cada hincha podrá elegir cámaras exclusivas, acceder a datos personalizados, generar clips, crear narrativas con inteligencia artificial y compartir nuevas conversaciones mientras el balón rueda.
Desde su mirada como consultora estratégica, TBWA plantea que este cambio será más cultural que tecnológico: el hincha dejará de ser únicamente espectador para convertirse en participante activo de la transmisión. Ya no se tratará solo de ver el gol, sino de elegir cómo verlo, comentarlo, recrearlo, editarlo, compartirlo y prolongarlo más allá de los 90 minutos.
“Estamos entrando en una etapa en la que los grandes eventos deportivos seguirán siendo masivos, pero ya no serán iguales para todos. Lo que veremos en los próximos años es una transición hacia experiencias más personalizadas, más participativas y más intervenidas por la gente. La inteligencia artificial permitirá que el hincha no solo vea el partido, sino que lo edite, lo narre, lo comparta y lo convierta en una experiencia propia. Para las marcas, esto exige una lectura más estratégica de la cultura: entender qué mueve al fan, qué herramientas necesita y cómo participar sin interrumpir”, afirmó Juanita Becerra, Strategic Planner de TBWA Colombia.
Tres tendencias que marcarán cómo Colombia vivirá el fútbol global hacia 2030
1. Del televisor central a la transmisión intervenida desde el celular
El partido ya no se vivirá únicamente desde una pantalla principal. La experiencia se fragmentará en múltiples capas: televisión, celular, plataformas sociales, comunidades digitales, experiencias inmersivas y contenidos generados en tiempo real. El hincha podrá elegir cámaras específicas, revisar jugadas desde distintos ángulos, acceder a estadísticas personalizadas y construir una transmisión más cercana a sus intereses. En este escenario, el celular dejará de ser una pantalla secundaria para convertirse en el dispositivo que le dará control al fan sobre lo que ve, cómo lo ve y cómo lo comparte. Para TBWA, esta tendencia muestra que las marcas tendrán que pasar de pensar en audiencias pasivas a diseñar experiencias que puedan ser intervenidas, personalizadas y amplificadas por las personas.
2. Del espectador al hincha creador
El gran torneo de 2030 también acelerará el paso de una audiencia que consume a una audiencia que produce. Los colombianos no solo reaccionarán a los goles: crearán clips, memes, narraciones alternativas, análisis, predicciones, filtros, comunidades y contenidos impulsados por inteligencia artificial. La emoción del partido ya no terminará cuando el árbitro pite el final. Cada jugada podrá convertirse en una conversación, una pieza de contenido o un ritual digital compartido. El fan tendrá más herramientas para participar en la narrativa del torneo y para sentirse parte activa de lo que ocurre, incluso desde fuera del estadio.
Desde una perspectiva de transformación cultural, esto implica que el valor ya no estará únicamente en el contenido oficial, sino en todo lo que las personas puedan crear a partir de él. Las marcas que entiendan esta lógica tendrán la oportunidad de convertirse en habilitadoras de creatividad, conversación y pertenencia.
3. De la pauta tradicional a la economía de la participación
Para las marcas, este cambio implica una nueva forma de estar presentes en los grandes eventos deportivos. La visibilidad ya no dependerá únicamente de aparecer en la transmisión, patrocinar un espacio o acompañar la conversación desde afuera. La verdadera oportunidad estará en entregar herramientas, experiencias y plataformas que permitan que el hincha cree, comparta y lidere sus propias formas de vivir el fútbol. En otras palabras, las marcas más relevantes serán aquellas que entiendan que los grandes torneos deportivos ya no son solo eventos para mirar, sino territorios para participar. El reto estará en pasar de interrumpir la experiencia a habilitarla.
“Las marcas tendrán que dejar de pensar los grandes eventos deportivos únicamente como vitrinas de exposición. La oportunidad estará en entender qué necesita el fan para sentirse parte del juego: herramientas para crear, espacios para compartir, formatos para expresarse y experiencias que amplifiquen su emoción. En esa economía de la participación, la marca que le entregue poder al hincha será la que logre entrar de manera más natural en la conversación”, agregó Becerra.
Para TBWA Colombia, este análisis confirma que la transformación del fútbol será también una transformación de la cultura, los medios y el consumo. La competencia global de 2030 será una plataforma de entretenimiento masivo, pero también un laboratorio de nuevas formas de participación, donde la tecnología permitirá que cada persona viva el torneo desde su propia narrativa.
Desde su rol como consultora estratégica de creatividad, cultura y transformación, TBWA plantea que este tipo de lecturas serán cada vez más relevantes para las compañías que buscan anticiparse a los cambios de comportamiento y diseñar estrategias conectadas con la forma real en que las personas viven, consumen, comparten y participan.
El próximo gran torneo de selecciones pondrá nuevamente al fútbol en el centro de la conversación. Pero, según TBWA, lo que viene hacia 2030 será aún más profundo: los colombianos ya no solo lo van a ver. Lo van a intervenir, narrar, personalizar y jugar desde sus propias pantallas.

