Pese a las dificultades que enfrenta el sector logístico, como la crisis de los contenedores, la compañía ha tenido un crecimiento sin precedentes en Colombia, y espera utilidades por encima de países como México y Perú, siguiendo la tendencia favorable del último año.
Ad portas de cumplir tres años en el mercado logístico en Colombia, y posicionándose sólidamente como uno de los líderes en trazabilidad logística de América Latina, Beetrack-DispatchTrack registró, en solo siete meses de 2022, más del 80% de la facturación total que tuvo para 2021.
Felipe Porter, VP de Ventas de Beetrack, destaca que en lo que va corrido del año “Beetrack ha gestionado alrededor de dos millones y medio de despachos y ha creado rutas de entrega para más de cuatro millones de productos, trabajando de la mano con más de 80 empresas locales”.
Para un país como Colombia, donde casi el 69% de las operaciones de logística se desarrollan en transporte por carretera, una cifra que sigue siendo elevada en comparación a otros países de la región, soluciones como las que ofrece Beetrack se hacen indispensables para lograr una planeación de rutas efectiva, optimizar costos y ofrecer un servicio al cliente de calidad.
En estos años, Beetrack se ha enfocado en ayudar a sus clientes a disminuir los costos de la cadena de suministros. De cada $100 que facturan las empresas en el país, $12,60 están destinados a financiar los costos logísticos, afectando principalmente al sector agropecuario y la minería, cuyos altos costos siguen siendo un reto para Colombia como economía emergente.
Para Alberto Aramayo, Country Manager de Beetrack Colombia, “aunque el crecimiento del sector se ha acelerado en los últimos años, Colombia tiene aún múltiples desafíos por enfrentar en materia logística, como la implementación de nuevas tecnologías, la apuesta por prácticas más sostenibles, y la mejora en los tiempos de entrega, considerablemente superiores a lo esperado para un país con una dimensión económica como la colombiana”.
En definitiva, mientras crece la economía nacional, el transporte de carga y la última milla deben consolidarse y responder a la demanda de los sectores productivos. Si el desempeño del sector logístico se mantiene, todas las industrias serán beneficiadas, posicionando al país como un referente en la región, principalmente por su aprovechamiento de puertos marítimos que dan entrada y salida a miles de productos entre el país y sus aliados comerciales.
