Mientras más de la mitad de los trabajadores del país sigue en la informalidad, la industria maderera se abre camino como generadora de empleo formal en las regiones.
En un contexto donde la generación de empleo formal sigue concentrándose en las principales ciudades del país, la industria maderera emerge como un motor clave para dinamizar las economías regionales, promoviendo oportunidades laborales estables y sostenibles en distintos territorios de Colombia. El desafío no es menor: según el reporte más reciente del DANE, la informalidad laboral se ubicó en 54,7% en el trimestre móvil marzo–mayo de 2026 su nivel más bajo desde 2021.
Empresas como Central de Maderas, líder en la producción, recuperación y comercialización de estibas en el país, han venido consolidando un modelo de crecimiento que no solo responde a las necesidades del mercado, sino que también impulsa el desarrollo fuera de las capitales. Con más de 160 empleos directos y alrededor de 150 indirectos, la compañía evidencia cómo el sector puede generar impacto en comunidades locales, fortaleciendo cadenas productivas y promoviendo la formalización laboral.
La brecha territorial es uno de los rasgos más marcados del mercado laboral colombiano. De acuerdo con el DANE, mientras la informalidad en las 23 principales ciudades y áreas metropolitanas fue de 41,9% en el trimestre móvil marzo–mayo de 2026, en los centros poblados y el rural disperso ascendió a 82,9%: es decir, ocho de cada diez personas que trabajan fuera de las grandes urbes lo hacen sin garantías de salud, pensión o estabilidad. En ese escenario, llevar empleo formal a las regiones no es solo una meta empresarial, sino una condición para cerrar brechas.
El dinamismo de las compañías formales también respalda esta tendencia. Durante 2025, Central de Maderas, registró un crecimiento del 14%, acompañado de inversiones en infraestructura y tecnología que buscan ampliar su cobertura a nivel nacional y fortalecer su presencia en diferentes regiones del país. Este enfoque permite llevar empleo y desarrollo económico a zonas que tradicionalmente han tenido menor acceso a oportunidades formales.
Uno de los principales retos que enfrenta la industria es la informalidad, que afecta la competitividad del sector y limita la consolidación de empleos formales. Los datos del DANE muestran que el tamaño y la formalización de las empresas marcan la diferencia: mientras el 84,5% de los ocupados en microempresas trabaja en la informalidad, esa proporción cae a 5,2% en las empresas medianas y a 2,4% en las grandes. Frente a este escenario, las empresas formales han apostado por modelos sostenibles, trazables y eficientes, que garantizan el cumplimiento de estándares legales y promueven condiciones laborales más estables.
“Desde Central de Maderas hemos entendido que el crecimiento del negocio debe ir de la mano con el desarrollo de las regiones. Nuestra presencia en distintos territorios no solo responde a una necesidad operativa, sino también al compromiso de generar empleo formal y fortalecer las economías locales”, afirma Nicoll Monguí, Coordinadora Comercial y Despachos de Central de Maderas.
Así mismo, Central de Maderas, ha integrado prácticas sostenibles como parte de su modelo de negocio, incluyendo procesos de reforestación, uso de madera certificada y economía circular, lo que garantiza que el crecimiento económico esté alineado con la protección de los recursos naturales y la sostenibilidad a largo plazo.
“Hoy el reto no es solo crecer, sino hacerlo de manera responsable. Apostarle a la formalidad, a la trazabilidad y a la sostenibilidad nos permite no solo ser más competitivos, sino también generar confianza y valor en cada región donde operamos”, agrega Monguí.
De cara a 2026, Central de Maderas continuará apostando por la expansión geográfica y la innovación tecnológica en Colombia, factores que no solo incrementan la productividad, sino que también abren nuevas oportunidades laborales en distintas regiones del país. El potencial es significativo: según cifras del DANE recogidas por Fedemaderas, la cadena de transformación de la madera genera alrededor de 88.000 empleos en el país, una base sobre la cual la formalización y la descentralización pueden multiplicar el impacto regional.
En este contexto, la industria maderera se posiciona como un actor estratégico para descentralizar el empleo formal en Colombia, contribuyendo a cerrar brechas regionales y promoviendo un desarrollo económico más equitativo.
Fuentes de las cifras (enlaces oficiales)
• Informalidad laboral (54,7% nacional; 41,9% en 23 ciudades vs. 82,9% rural; 84,5% en microempresas frente a 5,2% y 2,4% en medianas y grandes) — DANE, Empleo informal y seguridad social, GEIH: gov.co/estadisticas-por-tema/mercado-laboral/empleo-informal-y-seguridad-social,
• Anexos estadísticos del mismo boletín (tablas de respaldo): gov.co/files/operaciones/GEIH/anex-GEIHEISS-mar-may2026.xlsx
• Empleo de la cadena de transformación de la madera (aprox. 88.000 puestos) — Fedemaderas, con base en cifras del DANE: org.co/industria-maderera-un-bosque-de-desarrollo-negocios-y-oportunidades
Las cifras propias de Central de Maderas (empleos directos e indirectos y crecimiento de 2025) son datos aportados por la compañía. Cifras del DANE verificadas en el boletín oficial en agosto de 2026.

