Reutilizar el agua permite extender la vida útil del recurso en actividades domésticas que no requieren agua potable.
En Colombia, el 45 % de las personas ya reutiliza el agua del lavado de ropa, principalmente para limpiar pisos y llenar el tanque del baño, según cifras citadas por Mabe.
Tecnologías como Aqua Recovery Green® permiten recuperar el agua utilizada durante el lavado y enjuague para darle un segundo uso en tareas como la limpieza de pisos, patios, terrazas o sanitarios.
Funciones como el Sensor Automático permiten ajustar el nivel de agua de acuerdo con el peso y volumen aproximado de cada carga.
Los recientes racionamientos de agua en Medellín han vuelto a poner sobre la mesa la necesidad de hacer un uso más consciente de este recurso. De acuerdo con Empresas Públicas de Medellín (EPM), el sistema Piedras Blancas presenta un déficit aproximado de 120 litros por segundo, equivalente a cerca de 10 millones de litros al día, debido a la reducción de las lluvias y de los caudales de las fuentes que lo abastecen.
Más allá de la coyuntura, este escenario invita a los hogares a preguntarse cómo pueden utilizar mejor el agua en sus actividades cotidianas. El llamado al ahorro no debería aparecer únicamente cuando existen restricciones en el servicio, sino convertirse en una práctica permanente que permita reducir el desperdicio y aprovechar mejor el recurso disponible.
En Colombia, un hogar consume en promedio 12,7 m³ de agua al mes, equivalentes a cerca de 12.700 litros, de acuerdo con cifras de la Superintendencia de Servicios Públicos. Frente a este volumen, la conversación sobre el uso responsable del agua en el hogar empieza a ir más allá de consumir menos: también implica encontrar alternativas para aprovechar el recurso que ya utilizamos.
Ahorrar y reutilizar son acciones diferentes, pero complementarias. Mientras el ahorro busca reducir la cantidad de agua que se consume, la reutilización permite darle un segundo uso al recurso antes de desecharlo, especialmente en actividades que no requieren agua potable.
Esta diferencia cobra especial importancia en actividades cotidianas como el lavado de ropa. Dependiendo del equipo y del ciclo seleccionado, una lavadora puede utilizar decenas de litros de agua durante una sola carga, recurso que tradicionalmente termina en el desagüe una vez finaliza el proceso.
Sin embargo, los hogares colombianos ya han comenzado a incorporar prácticas de reutilización. El 45 % de las personas reutiliza el agua del lavado de ropa, principalmente para actividades como limpiar pisos y llenar el tanque del baño. Este comportamiento muestra que existe una oportunidad para facilitar y potenciar una práctica que permite extender el uso del recurso.
“Hoy la conversación sobre el agua en el hogar está evolucionando. Ya no se trata únicamente de ahorrar, sino de extender su uso de manera inteligente. La tecnología puede ayudarnos a que el agua que utilizamos para una actividad tenga una segunda oportunidad antes de ser desechada”, explica Gerardo Ángeles, experto de Mabe Colombia.
Tecnología para recuperar y utilizar mejor el agua
En este contexto, tecnologías como Aqua Recovery Green®, desarrollada por Mabe, buscan transformar la manera tradicional de utilizar el agua durante el lavado de ropa.
El sistema permite recuperar el agua utilizada durante el lavado y el enjuague para reutilizarla posteriormente en actividades domésticas no potables, como la limpieza de pisos, patios, terrazas, el lavado de vehículos o la descarga de sanitarios.
De esta manera, el agua deja de seguir necesariamente una lógica lineal de “usar y desechar” y puede incorporarse a un proceso de aprovechamiento en el que un mismo recurso cumple más de una función dentro del hogar.
Pero la gestión eficiente del agua también puede comenzar desde el propio ciclo de lavado. Las lavadoras Mabe cuentan con la función Sensor Automático, que identifica el peso y volumen aproximado de la carga para ajustar automáticamente el nivel de agua necesario en cada ciclo.
Al seleccionar esta función, la lavadora realiza un breve movimiento inicial que permite identificar las características de la carga. A partir de esta información, el sistema determina el nivel de agua necesario para el lavado y ajusta el llenado de manera automática. Este proceso se complementa con un sensor de nivel de agua o presostato, encargado de detectar cuándo se alcanza el nivel establecido y controlar el ingreso de agua.
Así, la tecnología puede contribuir desde dos frentes: utilizar el agua de acuerdo con las necesidades de cada carga y, posteriormente, recuperar parte del recurso para darle un segundo uso en actividades que no requieren agua potable.
La reutilización no significa que toda el agua pueda utilizarse indistintamente para cualquier actividad. La recomendación es identificar aquellas tareas que no requieren agua potable y hacer un manejo adecuado del recurso recuperado.
Hábitos y tecnología: una combinación para cuidar el recurso
La tecnología puede facilitar la reutilización y contribuir a un uso más eficiente del agua, pero los hábitos continúan siendo fundamentales para reducir el consumo en el hogar. Planificar las jornadas de lavado, aprovechar adecuadamente la capacidad de la lavadora, evitar ciclos innecesarios y conocer las funciones disponibles en cada electrodoméstico son algunas prácticas que pueden contribuir a utilizar mejor el recurso.
También es importante identificar qué actividades requieren agua potable y cuáles pueden realizarse con agua recuperada. La limpieza de pisos, patios y terrazas, el lavado de vehículos o la descarga de sanitarios son algunos ejemplos de tareas en las que puede aprovecharse agua que ya tuvo un primer uso.
“Ahorrar y reutilizar son acciones complementarias. Una permite reducir el consumo y la otra extender el uso del recurso. Cuando combinamos buenos hábitos con tecnologías que facilitan estos procesos, podemos hacer que actividades tan cotidianas como lavar la ropa tengan un menor impacto sobre el consumo de agua en el hogar”, afirma Gerardo Ángeles, experto de Mabe Colombia.
La incorporación de tecnologías de recuperación y gestión del agua refleja una evolución en la manera de entender la eficiencia en el hogar. Ya no se trata únicamente de utilizar menos, sino también de aprovechar mejor los recursos que ya tenemos disponibles. La tecnología puede convertirse en una aliada para que los hogares pasen de una lógica de “usar y desechar” a “usar, recuperar y reutilizar”, contribuyendo a una gestión más eficiente y responsable de un recurso esencial para la vida y para el planeta.

