En 2025, la Fundación Alquería Cavelier destinó más de 3 mil millones de pesos a programas educativos, con el objetivo de fortalecer la educación pública y apoyar a los docentes como actores clave del cambio.
La Fundación Alquería Cavelier no desarrolla tecnologías de inteligencia artificial; su apuesta es fortalecer a los docentes y la calidad educativa en un contexto donde estas herramientas ya están presentes.
En Colombia, el Programa de Mejoramiento de la Calidad Educativa (PROMCE) de la Fundación Alquería Cavelier acompaña a más de 200 instituciones educativas en esta transición.
En el marco del Día del Docente en Colombia, la conversación educativa ya no gira en torno a si la inteligencia artificial reemplazará a los profesores, sino a cómo está transformando su rol. La evidencia muestra que la tecnología no sustituye al docente, pero sí redefine su labor en un entorno donde la información es inmediata, abundante y automatizada.
Según el Estudio Internacional sobre Enseñanza y Aprendizaje (TALIS) de la OCDE, el 53% de los docentes en Colombia ya utiliza inteligencia artificial en su trabajo diario, una cifra que supera el promedio de los países miembros, ubicado en 36%. Este dato posiciona al país entre los de mayor adopción de estas herramientas en el ámbito educativo y confirma que la tecnología ya hace parte del día a día en las aulas.
En la práctica, la inteligencia artificial está influyendo en la forma como los docentes organizan y desarrollan su trabajo. De acuerdo con el mismo estudio, cerca del 80% de los maestros la utiliza para planear clases, el 79% para simplificar contenidos complejos y alrededor del 64% para fortalecer habilidades en los estudiantes. Al reducir la carga de tareas operativas, estas herramientas permiten que los profesores dediquen más tiempo al acompañamiento pedagógico y a la formación de pensamiento crítico.
Este contexto está redefiniendo el valor del docente. Hoy, el profesor deja de ser únicamente un transmisor de información para convertirse en un guía que ayuda a interpretar, contextualizar y dar sentido al conocimiento. En un escenario donde las respuestas están disponibles en segundos, enseñar a pensar se consolida como la principal tarea educativa.
No obstante, esta transformación también plantea retos. Aunque el uso de inteligencia artificial avanza, persisten brechas de formación y de infraestructura en el sistema educativo. Por ello, el fortalecimiento del docente se ha convertido en un factor clave para que estos cambios se traduzcan en mejoras reales de la calidad educativa.
El trabajo de PROMCE
En Colombia, este acompañamiento ya se está dando desde el aula. A través del Programa de Mejoramiento de la Calidad Educativa (PROMCE), la Fundación Alquería Cavelier impactó en 2025 a 145.161 estudiantes de 203 instituciones educativas públicas, consolidando un modelo que pone al maestro en el centro del proceso de transformación educativa. La apuesta de la Fundación se enfoca en el fortalecimiento pedagógico, el liderazgo docente y la mejora continua de la educación pública.
Los resultados son medibles. Según el Informe de Sostenibilidad 2025 de la Fundación Alquería Cavelier, en las instituciones acompañadas por PROMCE se logró reducir la proporción de colegios en categoría D del 14% al 5%, mientras que las instituciones ubicadas en categorías A y A+ aumentaron del 9% al 18%, reflejando avances sostenidos en la calidad educativa.
Este trabajo ha estado respaldado por una inversión significativa. En 2025, la Fundación Alquería Cavelier destinó más de 3.500 millones de pesos a programas educativos, con el objetivo de fortalecer la educación pública y apoyar a los docentes como actores clave del cambio.
En el Día del Docente, la conclusión es clara: la inteligencia artificial no está desplazando a los maestros, pero sí está acelerando un cambio que los vuelve más relevantes. En una época donde la información es abundante, e

