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¿Cómo evitar que las fallas digitales arruinen las vacaciones de los usuarios en temporada alta?

En temporada alta, las apps de hoteles, aerolíneas y agencias se ponen a prueba. Un solo error en el sistema o la lentitud al procesar una reserva pueden provocar que el usuario abandone la compra de inmediato para irse con la competencia.

Para el viajero actual, una empresa es tan buena como lo sean sus aplicaciones. Y cuando llegan los picos altos, como esta temporada vacacional, las compañías se lanzan a corregir fallas de estabilidad o mejorar funciones operativas, sin contar con que los métodos tradicionales de mantenimiento técnico suelen ser lentos y propensos a errores y luego vienen las quejas y abandonos del cliente.

Según EPAM, los procesos de actualización convencionales requieren que equipos multidisciplinares lleven a cabo planes de implementación manuales y secuenciales que pueden llevar entre 2 y 5 horas por implementación.

Depender tanto del factor manual, donde están implicados gerentes de entrega, desarrolladores y operadores de red, ralentiza la respuesta comercial ante los imprevistos que trae la temporada alta y genera tiempos de espera críticos donde un especialista debe aguardar a que otro termine su tarea nodo por nodo.

“La tendencia en la industria de viajes se está moviendo hacia metodologías de automatización que optimizan las pruebas y liberan nuevas características en las plataformas sin interrumpir la experiencia del usuario”, detalla Jaime Aldana, Senior Director y Head of Delivery de EPAM México. “La implementación de un flujo automatizado reduce drásticamente la complejidad operativa, permitiendo que un proceso de actualización pase de durar horas a completarse en un rango de 20 a 40 minutos”.

Al adoptar este tipo de ingeniería moderna, las organizaciones consiguen un ahorro de tiempo y costos superior al 65%, reduciendo, por ejemplo, los tiempos de despliegue de dos horas a tan solo 40 minutos. Esto se traduce en una solución que se puede replicar en todo el portafolio de aplicaciones de una empresa, garantizando que los canales digitales soporten la presión de la temporada con plataformas más estables y libres de errores.

«El verdadero valor estratégico de migrar hacia procesos automatizados radica en mitigar el riesgo operativo, robustecer la seguridad de los datos y, sobre todo, elevar la velocidad de respuesta del negocio”, señala Aldana. “Al lograr que el software se actualice de forma fluida con solo presionar un botón, el sector turístico garantiza que sus plataformas aguanten la presión de la demanda y que la experiencia del viajero sea impecable en los momentos de mayor tráfico».

El sector turístico sabe que debe evolucionar hacia la resiliencia digital, por eso las compañías que logran superar el bache de la burocracia técnica para adoptar dinámicas de automatización continua tendrán una infraestructura tecnológica ágil, capaz de responder en tiempo récord a las demandas cambiantes del consumidor moderno sin afectar su rentabilidad.

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