Brillo, calibración de color, contraste y procesamiento de movimiento se están convirtiendo en factores determinantes para quienes buscan una experiencia más inmersiva durante las transmisiones deportivas.
Expertos advierten que una configuración incorrecta del televisor puede generar desenfoques, pérdida de detalle en jugadas rápidas y colores poco precisos, incluso en equipos de última generación.
Los aficionados al fútbol están dedicando más horas que nunca a seguir competencias internacionales. Sin embargo, muchos descubren que incluso los televisores más avanzados pueden mostrar imágenes borrosas, movimientos poco fluidos o colores poco naturales durante las transmisiones deportivas. La diferencia, según expertos en imagen, no siempre está en el equipo, sino en la forma en que está configurado.
«Nuestro objetivo es convertir los televisores inteligentes LG en el verdadero hogar del deporte para los aficionados. Todos los televisores LG OLED entregan una imagen y un sonido superiores. Pero siempre habrá un momento en que una persona quiera personalizar todavía más la experiencia y, para eso, es útil conocer cuáles son los ajustes más importantes», señaló Laura Piñeros, especialista de Marketing de Media Entertainment Solution de LG Electronics Colombia.
El fenómeno coincide con una transformación en los hábitos de consumo. Los usuarios ya no solo buscan pantallas más grandes o mayor resolución, sino experiencias visuales capaces de reproducir con precisión cada detalle del juego. Aspectos como la velocidad del balón, los cambios de ritmo en una jugada o la claridad de los uniformes han llevado a que conceptos antes reservados para expertos comiencen a ganar relevancia entre los consumidores.
Uno de los ajustes más importantes es el brillo de la pantalla. En televisores como la línea LG OLED evo, tecnologías como Brightness Booster permiten aumentar los niveles de luminosidad para mejorar la visualización en espacios con alta iluminación natural. Para quienes buscan el máximo rendimiento durante una transmisión deportiva, desactivar los modos de ahorro de energía puede contribuir a obtener una imagen más brillante y con mayor impacto visual.
La calibración del color también juega un papel determinante. Un ajuste adecuado permite que el césped conserve su tonalidad natural, facilita la diferenciación entre uniformes y evita que elementos clave como el balón se pierdan en determinadas escenas. Del mismo modo, una configuración equilibrada del contraste ayuda a resaltar detalles en las zonas más iluminadas de la imagen sin sacrificar naturalidad.
Otro de los aspectos que suele generar problemas es el procesamiento del movimiento. Cuando esta función no está correctamente configurada pueden aparecer estelas o desenfoques alrededor de los jugadores durante acciones de alta velocidad. Los especialistas recomiendan revisar estos parámetros para encontrar el equilibrio adecuado entre fluidez y naturalidad en la imagen.
La nitidez es otro ajuste que merece especial atención. Aunque muchos usuarios asumen que incrementarla al máximo mejora la calidad visual, en realidad puede producir contornos artificiales y exagerar detalles que no forman parte de la señal original. La recomendación es realizar ajustes graduales hasta encontrar un nivel que preserve los detalles sin generar efectos no deseados.
Por el contrario, el control de tono o tintado es uno de los parámetros que generalmente debería mantenerse en su configuración predeterminada. Alterarlo excesivamente puede modificar la apariencia real de los colores y generar resultados poco naturales tanto en los paisajes como en los rostros de las personas que aparecen en pantalla.
Pero la experiencia deportiva ya no depende únicamente de la calidad de imagen. Los televisores inteligentes están evolucionando hacia plataformas de entretenimiento e información capaces de complementar las transmisiones con datos en tiempo real. En este escenario, herramientas como LG Sports Playbook permiten acceder directamente desde la pantalla a marcadores en vivo, calendarios, posiciones de las ligas y estadísticas detalladas de equipos y jugadores.
«Buscamos que los usuarios tengan acceso inmediato a la información técnica de sus deportes favoritos mientras disfrutan de la transmisión. Con desarrollos como LG Sports Playbook, el sistema operativo webOS se consolida como un centro de entretenimiento completo y eficiente», concluyó Piñeros.
Y a todo esto se suma un arsenal de funciones IA para optimizar Imagen y Sonido facilitando la vida del usuario. Imagen AI Pro identifica si estás viendo deportes y ajusta brillo, color y contraste automáticamente. El Escalado AI analiza y mejora la resolución de contenidos de menor calidad (como los partidos transmitidos por televisión abierta) para que se vean nítidos y cercanos al 4K. Finalmente, Control de Brillo AI utiliza los sensores de luz del televisor para adaptar la pantalla dependiendo de si la habitación está muy iluminada o a oscuras.
En cuanto al audio, Sonido AI Pro reconoce el género del audio y crea un efecto de sonido envolvente virtual (hasta 11.1.2 canales), nivelando el volumen de las voces para que siempre sean claras.
Todo esto prueba que hemos entrado en una nueva etapa en el mercado de televisores. A medida que crece el interés por las transmisiones deportivas de alta calidad, la experiencia ya no depende únicamente del tamaño de la pantalla o de la resolución. La configuración correcta del televisor se está convirtiendo en un factor tan importante como la tecnología que incorpora el equipo.

