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Aumenta la presión por reforzar la gestión de identidades en América Latina

El uso de accesos legítimos como puerta de entrada está cambiando la forma en que las organizaciones abordan la ciberseguridad en la región.

Cada vez más ciberataques en la región están ocurriendo sin necesidad de malware o vulnerabilidades complejas. Hoy, muchos atacantes simplemente están entrando con credenciales válidas, haciéndose pasar por usuarios legítimos y moviéndose dentro de las organizaciones sin levantar alertas.

Este cambio está obligando a las empresas a replantear su enfoque de seguridad. Más allá de proteger el perímetro, el foco empieza a estar en entender quién accede a los sistemas, desde dónde y bajo qué condiciones.

Gran parte de estos incidentes tiene su origen en credenciales comprometidas, obtenidas a través de phishing, filtraciones de datos o ingeniería social. Y una vez dentro, los atacantes pueden operar con bastante libertad, sin necesidad de romper barreras tradicionales.

En este contexto, One Identity e IQSEC anunciaron una alianza para fortalecer la gestión de identidades y accesos (IAM) en América Latina, con un foco importante en México, uno de los mercados que más está avanzando en transformación digital en la región.

“Para IQSec, trabajar con One Identity representa una oportunidad clave para ampliar nuestra oferta de ciberseguridad en la región. Esta colaboración nos permite acompañar mejor a las organizaciones frente a amenazas cada vez más sofisticadas”, comentó Aaron Porraz, CEO de IQSEC.

Como parte de esta colaboración, ambas compañías impulsarán soluciones como autenticación multifactor (MFA) y Single Sign-On (SSO), a través de esquemas más accesibles y fáciles de implementar, buscando que no solo grandes empresas, sino también pymes, puedan fortalecer su seguridad.

Y es que justamente ahí está uno de los principales retos. Si este tipo de ataques ya afecta a organizaciones con altos niveles de inversión en ciberseguridad, el impacto puede ser aún mayor en empresas más pequeñas, que suelen tener menos recursos y visibilidad sobre sus accesos.

Por eso, IQSEC ha diseñado una estrategia enfocada también en este segmento, especialmente en mercados como México, donde la digitalización avanza rápido y con ella también los riesgos.

Desde One Identity explican que esto responde a un cambio más profundo en la forma en que funcionan los entornos digitales hoy.

“La seguridad basada únicamente en el perímetro ya no es suficiente. La identidad se ha convertido en el nuevo punto de control”, señalaron.

Este escenario se da en un momento en el que la suplantación de identidad y la exposición de credenciales siguen en aumento en toda América Latina. En países como México, además, ya se han visto casos recientes que reflejan el impacto real de estas amenazas en organizaciones públicas y privadas.

A esto se suma un contexto más amplio: el crecimiento del trabajo híbrido, la adopción acelerada de la nube y el aumento de dispositivos conectados, que están ampliando la superficie de ataque y haciendo más compleja la gestión de accesos.

No es casualidad entonces que cada vez más organizaciones en la región estén invirtiendo en ciberseguridad. Se estima que entre el 65% y el 70% ya han incrementado o están incrementando su inversión, con un interés particular en soluciones relacionadas con identidad y acceso.

En este escenario, la gestión de identidades, junto con mecanismos como la autenticación multifactor, empieza a consolidarse como una de las piezas clave para reducir riesgos y tener mayor control en entornos digitales cada vez más complejos, especialmente en mercados como México, donde la transformación digital sigue acelerándose.

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